12.000 m² de fachada consolidada · intervención con centro en uso ·
El reto:
Las fachadas del emblemático centro comercial comenzaban a ceder. Grandes piezas de piedra caliza se desprendían por el desgaste del viento del Cierzo, poniendo en riesgo la seguridad y la imagen del edificio. El desafío era claro: detener el deterioro sin desmontar los 12.000 m² de revestimiento.
Instalar un sistema de anclaje y reforzar la sujeción de las piezas con precisión y control absoluto. Dirigimos cada fase para que el edificio recuperase su estabilidad y presencia, sin perder su estética original. Hoy resiste al viento con la misma elegancia con la que se inauguró.